martes, 30 de noviembre de 2010

Rebelión en Roma

Estaba en pijama como a las siete de la tarde, ocultando las publicaciones de los amigos de facebook que no me interesan. Mas de la mitad, o mucho más de la mitad de los amigos de facebook no se ni quienes son, y menos todavía me interesa que les salió en el test de que dice tu vestimenta sobre tu personalidad. Entonces me la paso dandole al esconde todas las publicaciones de tal y de cual. En eso estaba, cuando vino Isis y le dije porque no ibamos a las protestas de Roma. Nunca fui de ir a manifestaciones pero tampoco he ido a Roma.
Resumiendo como a las once de la noche salimos rumbo a Roma, en un bus de estudiantes de secundaria, una venezolana, dos brasileros de los cuales uno parece chino y el otro alemán, y yo.
Nunca supimos muy bien porque era la protesta, pero los chicos eran simpáticos. No tenían más de dieciocho años,  estaban bien informados de la historia gremial italiana y nos hicieron muchos cuentos interesantes.
Llegamos como a las siete de la mañana, sin dormir porque los adolescentes no tenían sueño, y de entrada nos perdimos en el metro. Nos reencontramos al rato, siguiendo las banderitas rojas de los manifestantes. 
La manifestación salía de Plaza de la República, bajaba hasta el Coliseo, pasaba por el Arco de Constantino y terminaba en Plaza San Giovanni. Vaya forma de conocer Roma, no?
Apenas pudimos salimos corriendo al Vaticano, nos sacamos una foto mirando la ventana del papa, tiramos una moneda en  la Fontana de Trevi, y nos sentamos a comer refuerzos en el Circo Maximo.
Isis lamentó no haber releido Angeles y Demonios antes de venir, para saber donde estaban los monumentos.